Derechos humanos en la empresa: claves, retos y buenas prácticas desde la experiencia de grandes compañías y ONG
El pasado jueves 19 de marzo, reunimos a expertos del mundo empresarial y de la cooperación para analizar cómo las empresas pueden abordar la gestión de los derechos humanos en su actividad, cumpliendo con la normativa europea y creando valor compartido.
Durante la sesión se compartieron experiencias prácticas, retos y aprendizajes que demostraron que este tema no es solo una obligación legal, sino una oportunidad para generar impactos positivos y sostenibles.
Contamos con la participación de Beatriz Rubio, Jefa de Sostenibilidad Social de ILUNION; Carlos Monjas, Gerente de Comunidades y Derechos Humanos de Repsol; Pía Navazo, Directora para Asia de Business Human Rights; y Ferrán Gelis, Delegado de CODESPA en Ecuador. Moderó la sesión Mónica Gil-Casares, Directora de Investigación e Impacto Social de CODESPA.
Los DD.HH. y la empresa, más allá del tsunami regulatorio
Comenzamos con una visión general sobre los derechos humanos: su historia, situación actual y los desafíos que enfrentan las empresas para garantizar su cumplimiento. Uno de los primeros mensajes clave fue la importancia de proteger a las personas en situación de mayor vulnerabilidad, como comunidades indígenas, pequeños productores o trabajadores del cuidado de mayores.
Carlos Monjas y Beatriz Rubio subrayaron que la participación de las personas que pueden verse impactadas directa o indirectamente por la actividad de la empresa es fundamental: deben ser protagonistas de sus decisiones, incluso cuando la empresa influye en su entorno. La debida diligencia en derechos humanos, más que un requisito legal, se convierte así en una herramienta de empoderamiento y desarrollo comunitario.
El ejemplo de la industria textil ilustró la complejidad de las cadenas de valor globales. Rastrear la procedencia de insumos como el algodón puede implicar proveedores de segundo y tercer nivel en contextos con marcos regulatorios débiles o conflictos sociales. Este escenario demuestra que gestionar los derechos humanos requiere coordinación interna, desde compliance (cumplimiento normativo) hasta compras responsables, y un compromiso firme de la dirección.
La debida diligencia en DD.HH.
Según Monjas, el primer paso crítico es contar con compromiso y respaldo de la alta dirección. Sin ello, las políticas de DD.HH. quedan en papel. Tener una política clara, concisa y de máximos permite que sea aplicable en cualquier país, independientemente de su riesgo o regulación. Sin embargo, la política es solo un marco; lo más importante es traducirla a la práctica, apoyándose en expertos internos o externos y estableciendo procedimientos adaptados a cada contexto y tipo de proveedor.
Por su parte, Pía Navazo profundizó en la fase de identificación de impactos, considerada el pilar de la debida diligencia. Subrayó dos elementos fundamentales:
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El conocimiento del contexto local, incluyendo dinámicas sociales, grupos vulnerables, religiones y posibles conflictos.
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La consulta directa con las personas involucradas directa o indirectamente en la actividad empresarial, garantizando procesos seguros, amplios y respetuosos con la estructura y representantes de cada comunidad.
En cuanto a la cadena de valor, Rubio explicó cómo ILUNION trabaja con proveedores estratégicos mediante la homologación y cuestionarios de cumplimiento en derechos humanos y sostenibilidad. La clave está en acompañar, asesorar y capacitar a los proveedores, especialmente a los más pequeños que carecen de recursos, para que puedan alinearse con los estándares exigidos.
Los ponentes también recordaron que la debida diligencia no solo busca gestionar riesgos, sino también identificar oportunidades. Las empresas pueden generar impactos positivos en las comunidades, fortaleciendo relaciones, mejorando prácticas laborales y ambientales, y creando valor compartido a largo plazo. Analizar ambos aspectos, tanto los riesgos como las oportunidades, permite una gestión más completa y estratégica.
La importancia de las alianzas, el papel del tercer sector
Otro punto destacado fue el rol de las ONG como CODESPA, desempeñan un papel clave como puente entre empresas y comunidades. Ferrán Gelis compartió la experiencia en Ecuador, donde se trabaja con productores de cacao y café para cumplir con la normativa europea de libre deforestación y trazabilidad (EUDR, por sus siglas en inglés). Adaptar los requisitos a realidades rurales dispersas y con acceso limitado a servicios es clave. Esto permite que los pequeños productores se integren en cadenas de suministro sostenibles y legales.
La tecnología y la inteligencia artificial se mencionaron como herramientas clave para superar barreras de conocimiento y distancia. Proyectos conjuntos con universidades y organizaciones de productores usan IA generativa para simplificar matrices de riesgos y procesos de debida diligencia, acelerando la curva de aprendizaje y reduciendo la dependencia de consultorías externas costosas.
Finalmente, todos coincidieron en que empezar es lo más importante. Cada empresa tiene recursos, políticas y valores previos que pueden integrarse en un sistema de derechos humanos. Dar pequeños pasos, aprovechar lo existente, asesorarse con expertos y compartir experiencias permite construir un sistema sólido y sostenible, incluso en entornos regulatorios cambiantes.
El webinar concluyó con un mensaje de optimismo: las empresas comprometidas con los derechos humanos no solo cumplen la normativa, sino que fortalecen su reputación, mejoran sus relaciones con la sociedad y generan impactos positivos duraderos. Cada avance, por pequeño que sea, contribuye a un entorno más justo y sostenible.
Para profundizar y acceder a todos los recursos del webinar
No te pierdas el vídeo completo del webinar, donde compartimos experiencias, ejemplos prácticos y consejos para implementar la debida diligencia en derechos humanos:
Presentación de apoyo durante el webinar
VII Informe sobre DDHH y Empresa
Este encuentro forma parte de las actividades del Observatorio y cuenta con la financiación del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación y la colaboración de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
